PUNTO ROJO

16 noviembre, 2016

JOSE DOSAL HERNANDEZ

EL PRI Y SU PEDACERA

LOS MUERTOS, SON UN MITO.

 

Los priistas aA?n no se ponen de acuerdo a quiA�n le cederA?n la estafeta que lleva claro que por supuesto, la obligaciA?n de juntar la pedacera que quedA? regada despuA�s de las pasadas elecciones cuando los famosos vientos del cambio entraron a Tamaulipas.

Pero no sA?lo es volver a unir el rompecabezas, es juntar dinero y mucho, millones.

SerA? interesante ver si quienes se volvieron archimillonarios con ese partido, hoy en desgracia, quieran sacar su cartera y hacer alguna aportaciA?n.

De algo sA� estamos segurosa��Los priistas, quienes presumA�an un arreglo con los panistas para cederles el poder un sexenio, estA?n viendo que los azules no les regresarA?n la copa y estA?n dispuestos a retener el control del estado por otros sexenios.

Volver a ser el partido de las mayorA�as les costarA? un ojo de la cara…(iba a decir un «gA?evo» y la mitad del otro, pero se escucha muy grosero).

Por lo pronto quienes puntean para la dirigencia estatal son MANUEL MUA�OZ CANO y ALEJANDRO GUEVARA COBOS. El primero sA?lo ha sido operador pero es de la cuadra de EUGENIO HERNA?NDEZ y el segundo cuenta con la amistad del presidente ENRIQUE PEA�A NIETO.

Hay que ver si Eugenio logra que sus cA?mplices durante dos sexenios quieren apoyarlo econA?micamente. Sinceramente, no lo creemos, porque jamA?s habA�an tenido la oportunidad de poseer grandes fortunas sin invertir nada y hoy no las van arriesgar por un sueA�o guajiro.

Al final ellos son comerciantes y no polA�ticos.

Por otro lado, ayer el rector de la Salle, JOSA� RAMA�N CUBILLAS ROMERO, dejA? a todos con la boca abierta pues considerA? que la inseguridad en Victoria es sA?lo un mito.

Es lo triste de vivir en una burbuja.

Es lamentable que un personaje de ese nivel no sepa lo que pasa en su comunidad y sea el reflejo de la sociedad que ha predominado en esta capital.

Familias enteras ejecutadas en sus propios hogares.

Mujeres, ancianos y niA�os atravesados por las balas.

Pedazos de hombres y mujeres tirados a las calles.

Y para A�l, todo es un mito…

Cuando deberA�an ser ellos los portavoces para ejercer presiA?n a los gobiernos, se vuelven protectores con sus declaracionesa��

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